Sufrir con el Honor

Cuando ocurrió mi accidente vehicular, no se permite que cabalgarse por un tiempo. Prestó mucho tiempo en buscar versos sobre sufriendo en la Biblia. He incluido algunos versos debajo que me ayudaban. He usado varias traducciones; escogí los que me sentí que sean los más fáciles de recordar.

Las traducciones que usé: LBLA (La Biblia de Las Américas)

Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos serle agradables. – 2 Corintios 5:9 (LBLA)

Cristo siempre está con las personas que cree en Él.

“Mejor es lo que ven los ojos que lo que el alma desea.
También esto es vanidad y correr tras el viento.” – Eclesiastés 6:9 (LBLA)

Jesucristo sí tiene planes para proveer lo que está mejor para nosotros; aun si no haya placer al tiempo.

“Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en toda tribulación nuestra, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios. Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo. Pero si somos atribulados, es para vuestro consuelo y salvación; o si somos consolados, es para vuestro consuelo, que obra al soportar las mismas aflicciones que nosotros también sufrimos. Y nuestra esperanza respecto de vosotros está firmemente establecida, sabiendo que como sois copartícipes de los sufrimientos, así también lo sois de la consolación.” – 2 Corintios 1:2-7 (LBLA)

Es posible a tener descanso cuando hay dificultad.

Y si Cristo está en vosotros, aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo, el espíritu está vivo a causa de la justicia. Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros.

Así que, hermanos, somos deudores, no a la carne, para vivir conforme a la carne, porque si vivís conforme a la carne, habréis de[c] morir; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con Él a fin de que también seamos glorificados con Él.

Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada. Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios.” – Romanos 8:10-19 (LBLA)

Cuando sigue Cristo, nunca tienes que estar completamente sola mientras estás sufriendo y pasando unas circunstancias difíciles y desafiantes.

El verso que califica a Paul para ver que esto está perfecto, algo con que puede relatar o tal vez sabes alguien para que es relevante dice:

“Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes. Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, a menudo sin comida, en frío y desnudez.” – 2 Corintios 11:24-27 (LBLA)

El alivio, la redención y la perdón son disponibles libremente:

“Doy gracias a Cristo Jesús nuestro Señor, que me ha fortalecido, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio;13 aun habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor y agresor. Sin embargo, se me mostró misericordia porque lo hice por ignorancia en mi incredulidad. 14 Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que se hallan en Cristo Jesús.” – 1 Timoteo 1:12-14 (LBLA)

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